Los niños, una generación de víctimas

01.04.2014 23:21

Los niños son los principales afectados de la guerra en Colombia. Reclutamientos, violencia sexual, mutilaciones, secuestros, muertes y ataques contra escuelas y hospitales, son algunos de los crímenes de los que son víctimas los niños y niñas en las zonas de conflicto.  

Lo grupos armados en el país se han encargado de quitarle la inocencia a muchos niños, según el informe “Los dos Congos de la Guerra”, donde se compara la situación de los menores en  África y en Colombia, el 18 por ciento de los desmovilizados ha visto torturar, el 28 por ciento ha sufrido heridas en combate y el 40 por ciento ha disparado contra alguien al menos una vez.

Los reclutamientos por parte de estos grupos, comienzan entre los 9 o 10 años de edad y se dan principalmente en zonas rurales, pero otros grupos como los ‘Urabeños’ y ‘los Rastrojos’, los reclutan en su mayoría en áreas urbanas.  Según Sergio Tapia, director del Tribunal Internacional sobre la Infancia Afectada por la Guerra y la Pobreza, en Colombia habría entre 8 mil y 14 mil ‘menores soldados’, la mayoría de ellos en las filas de las Farc.  

Las niñas reclutadas por los grupos al margen de la ley, son víctimas de violencia sexual, prostitución forzada y se les obliga abortar si quedan embarazadas. En el informe sobre el estado de los niños y niñas en el conflicto armado colombiano presentado en mayo de 2012, no solo estos grupos han incurrido en esta práctica, presuntamente soldados del Ejército cometieron abusos sexuales en el departamento de Nariño por lo menos contra 11 niñas, la mayoría de ellas de ascendencia afrocolombiana, incluida una de 8 años de edad. 

Las graves violaciones a los derechos de los niños  preocupan a Naciones Unidas, el organismo realiza unas recomendaciones al Gobierno colombiano para reforzar las medidas de protección de los niños afectados por el conflicto armado.

El organismo pide mejorar los servicios de protección a los niños, apoyar la integración, redoblar los esfuerzos para reunificar las familias y exigir cuentas por los delitos cometidos contra los menores de edad. Además le exige al Gobierno dar prioridad en los diálogos de paz, a la protección de los derechos de la niñez, con el fin de lograr la separación de estos de las filas en las guerrillas y así mismo promover su efectiva reintegración en la sociedad y reparación integral de sus derechos.